El Queso es un alimento con una vida útil reducida. Por eso os vamos a dar algunos sencillos trucos que pueden alargar la vida de vuestros quesos preferidos.

 

Para conservar el queso durante más tiempo, puedes cortarlo en taquitos y meterlos en un tarro con aceite de oliva a temperatura ambiente. Esto te permitirá disfrutarlo un mayor número de días y le dará un sabor más especial.

Si el queso se ha puesto duro, ¡puedes conseguir que se vuelva blando de nuevo! Quítale la corteza y cúbrelo con un paño humedecido en vino blanco durante unas 2 horas y media.

Y para evitar que empiece a salirle moho, añádele dentro de la quesera un recipiente con sal, ya que absorberá toda la humedad y no permitirá que el queso se estropee.